Durante años, las aerolíneas nos han prometido que su wifi es rápido, estable y confiable.
Y durante años, los pasajeros hemos aprendido a no creerles.
United encontró una forma mucho más convincente de demostrar que el suyo sí funciona: puso a un analista de ESPN a participar en un draft de fantasy football transmitido en vivo desde un avión a 35,000 pies de altura.
Mientras Field Yates, Mike Clay, Liz Loza y el resto de los participantes estaban en el estudio de ESPN, Tyler Fulghum hizo sus picks desde un vuelo de United conectado mediante Starlink.
Quienes juegan fantasy football reconocerán que es un contexto especialmente bien elegido. En un draft de fantasy, cada turno cuenta. Una mala conexión puede hacer que pierdas tu pick y que el auto-pick termine eligiendo por ti. No es precisamente el momento en el que quieres descubrir que el wifi del avión no funciona tan bien como prometía.
Ahí está lo interesante de la activación.
United no hizo otro anuncio diciendo que su conexión es rápida y confiable. Creó una situación en la que el producto tenía que demostrarlo en tiempo real y frente a una audiencia.
Si la conexión fallaba, fallaba pública y catastróficamente. Si funcionaba, la promesa dejaba de ser una frase publicitaria y se convertía en evidencia. High risk, high reward.
Muchas demostraciones de producto están tan controladas que, en realidad, demuestran muy poco. Aquí había algo genuinamente en juego.
La creatividad no siempre consiste en encontrar una metáfora sorprendente para explicar un beneficio. A veces consiste en encontrar la prueba irrefutable para que ya no sea necesario explicarlo.
Pocas marcas se atreven a hacer algo así de bold hoy en día.