Lo que significa construir una agencia independiente hoy.

Acabo de descubrir que el 10 de julio se celebra en Argentina la “Independencia Publicitaria”. Llego casi dos meses tarde, pero me pareció buen pretexto para reflexionar sobre lo que significa construir una agencia independiente hoy.

Me ha tocado trabajar en agencias de todos los tamaños: gigantes globales como Publicis y Y&R, e independientes como Flock, donde viví su explosión antes de ser adquirida por Isobar, con Sebastián Tonda y Daniel Granatta llevando el timón de una etapa increíble.

También tuve el gusto de codirigir con Said Gil DoubleYou México, otra independiente mítica, donde aprendí de la filosofía construida por Daniel Solana y Cuca Oliva.

Las grandes redes ofrecen escala, estructura, recursos y proyectos enormes. Las independientes ofrecen la libertad de construir tu propia forma de trabajar.

Cada vez veo a más personas de mi generación y de generaciones mayores salir de las grandes agencias para trabajar como freelancers, formar colectivos o levantar sus proyectos. No creo que sea casualidad.

No buscan trabajar menos, sino elegir proyectos y equipos, relacionarse directamente con los clientes y recuperar cierto control sobre el trabajo que ponen en el mundo. Pero sería ingenuo hablar de independencia únicamente como libertad. También significa no tener una red que absorba los golpes.

Cuando pierdes un cliente, no es un porcentaje en un reporte regional. Sabes qué representa para la agencia, el equipo y las decisiones del día siguiente.

Cuando ganas uno, tampoco es solo una nueva cuenta. Es la confirmación de que alguien creyó en lo que construyes; trabajo para tu equipo, estabilidad y otra oportunidad de demostrar de qué eres capaz.

Desde que fundé NOBS, las victorias y las derrotas saben distinto. También la creatividad.

Cuando una idea logra salir, hacerse visible y tener impacto, se siente más cercana. No porque sea necesariamente mejor que la creada en una multinacional, sino porque la distancia entre la idea, la decisión y sus consecuencias es mucho más corta.

La independencia permite elegir equipo, probar modelos y defender una manera propia de hacer las cosas. Pero esa libertad exige responsabilidad: no hay una estructura lejana a la cual atribuirle aciertos o errores. El nombre detrás es el tuyo.

Quizá ser independiente no significa no depender de nadie. Todas las agencias dependemos de los clientes, del talento de la gente que se sube al barco y, sobre todo, de la confianza. Significa elegir cómo construir esas relaciones y asumir directamente sus consecuencias.

A quienes dejaron una agencia grande para trabajar como freelancers o crear su proyecto, me gustaría conocer su historia: ¿Qué fueron a buscar? ¿Qué encontraron? ¿Qué extrañan del otro lado?

Y si están del lado de una marca y buscan una agencia que se involucre con esta cercanía y se tome el trabajo como algo personal, en el buen sentido, búsquennos. Nos encantará conocer qué están construyendo.

Keep thinking

Cuando una marca convierte su promesa en evidencia.